La primera persona detectada positiva fue una mujer de 70 años, que había entrado al país el 14 de febrero, la ministra de Salud, Catalina Andramuño dio a conocer que la mujer presentó los primeros síntomas el 16 de febrero, acudió a una casa de salud y la noche del 28 de febrero se confirmó que estaba contagiada del coronavirus.
El 26 de marzo, un bebé de siete meses falleció en la provincia de Sucumbíos y se transformó en la víctima más joven registrada. El 8 de abril, los casos de Covid-19 confirmados en Ecuador ascendían a 4.450 y las muertes, a 242.
Guayaquil, la región más afectada, con 1.520 casos positivos detectados (4 de abril), y se transformó en el caso más mediático. Centenas de pacientes están hospitalizados con cuadros graves y el personal médico ya está muy afectado por contaminaciones durante su trabajo por la falta de insumos de protección.
El gobierno aseguró haber realizado
unos 9.000 test entre el 29 de marzo y el 1 de abril. Aunque en el plano
estadístico la tasa de mortalidad del virus es menor para mujeres que para
hombres, ellas padecen en mayor medida el bloqueo económico y el encierro, a lo
que se suma la violencia doméstica. En países que no fabrican sus propios test
y donde las cifras serán potencialmente más manipuladas, solo el número de
muertes proporciona información seria sobre la evolución de la epidemia.
En internet se difundieron varias grabaciones de abusos militares y policiales
durante operativos para hacer respetar las restricciones del estado de
emergencia.
En la noche del 4 abril, un joven de 19 años se ahogó en un río de la provincia
de Los Ríos mientras intentaba huir de un control de la policía por haberse
pasado la hora del toque de queda.
En algunas partes del oriente amazónico, pueblos lejanos reportan ya
dificultades de abastecimiento de ciertos productos, mientras comunidades
indígenas sufren varios cataclismos simultáneos debido a las fuertes lluvias
que han destruido casas, puentes y vías de acceso a sus territorios. Muchas se
han autoaislado frente al temor de ser contaminadas y potencialmente muy
afectadas por las distancias a los servicios de salud en caso de contaminación.
La economía ecuatoriana recibió una serie de fuertes golpes externos desde 2015
y estaba todavía padeciendo las consecuencias del paro nacional,del movimiento
de protesta de octubre pasado que permitió evitar el alza súbita de más de 100%
en los precios de los hidrocarburos.
Con la crisis global del coronavirus, cayeron los precios del petróleo
ecuatoriano a 15 dólares.
Deben sumarse los problemas de una economía dolarizada (es decir, que no puede
devaluar y que está obligado obtener la moneda estadounidense mediante
exportaciones).
También el panorama interno se viene deteriorando. Las industrias florícolas y
camaroneras, caracterizadas por su nivel de explotación de la mano de obra y de
contaminación del ambiente, y al mismo tiempo por ser importantes fuentes de
empleo del país, han despedido a centenas de personas, afectado a mucho a
las familias ecuatorianas, personas que antes tenían para comer al menos una o
dos veces al día, se quedaron sin comer por días.
La minería a cielo abierto ha suspendido sus operaciones. El Banco Central está
cambiando oro por facilidades de liquidez.
El ministro del Trabajo Andrés Madero, tras su test positivo de coronavirus, y
la ministra de la Salud Catalina Andramuño, por sus desacuerdos sobre el
presupuesto con el gobierno renunciaron a sus cargos.
Adicionalmente, la deuda externa, heredada de la década correísta e
incrementada por el gobierno de Moreno, se ha vuelto particularmente una mayor
carga para el país.
Se viralizaron videos y fotos de cuerpos expuestos en las aceras de Guayaquil y
sus instrumentalizaciones políticas en las redes.
Hace unos días, Ecuador pagó 324 millones de dólares de su deuda externa. Esto
corresponde aproximadamente a la cantidad de oro vendida al mismo tiempo por el
Banco Central para hacerse de liquidez.
El gobierno busca evitar el default financiero del Estado al renegociar pasivos
pendientes y asegurarse más financiamiento o ayuda en el futuro.


Que caos a vivido nuestro país.
ResponderBorrarEs algo de no creer, y uno nunca imaginó que llegase a suceder.
ResponderBorrarFue devastador
ResponderBorrarOjala todo esto pase pronto y nos sirva de lección para ser mejores personas día a día
ResponderBorrarExcelente trabajo Emily...buen contenido����
ResponderBorrarLas cosas pasaron inesperadamente, este virus afectó a todas las familias Ecuatorianas.
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